miércoles, 22 de marzo de 2017

VIDA Y ÉPOCA DE MICHAEL K, de J. M. Coetzee

VIDA Y ÉPOCA DE MICHAEL K, de J. M. Coetzee 

    "Había momentos, sobre todo por la mañana, en que el júbilo le invadía al pensar que él, solo e ignorado, estaba haciendo florecer esta granja abandonada. Pero después del júbilo, a veces llegaba una preocupación que tenía una conexión incierta con el futuro; y entonces solamente el trabajo duro podía salvarle de caer en la tristeza."

COPERNICO. SANGRE Y ÁMBAR, de David Torres

COPERNICO. SANGRE Y ÁMBAR, de David Torres 

    "Sentado frente al Palacio Staszic, sede de la Academia Polaca de Ciencias, Copérnico continúa enfrascado en algún insondable enigma cosmológico. En una mano sostiene un instrumento de medición; en la otra, un modelo a escala del sistema solar. Parece muy ocupado y ni siquiera se molesta en sacudirse la nieve de los hombros. Astrónomo, matemático y médico, fue Copérnico quien desplazó a la Tierra de su lugar de privilegio en el centro del Universo, pero la mayoría de la gente cree que ese honor corresponde a Galileo.
—En eso los polacos y los españoles nos parecemos mucho —comenté, pisoteando fuerte para hacer entrar los pies en calor.
—¿En qué? —preguntó Aśka.
—En que no sabemos exportar nuestros genios.
—Tienes razón. Una de las primeras cosas que hicieron los alemanes cuando entraron en Varsovia, fue colocar una placa debajo de la estatua de Copérnico que decía: «Astrónomo alemán.»"

martes, 21 de marzo de 2017

LOS NAUFRAGOS DEL BATAVIA, de Simon Leys

    "Si, al comienzo, las primeras iniciativas de Cornelisz se habían correspondido con las necesidades reales de la pequeña comunidad de los supervivientes, ahora, por el contrario, solo apuntaban a la consolidación de su poder personal, y en adelante se antepondría este imperativo a cualquier otra consideración. Sus actuaciones iban paulatinamente a hacerse cada vez más monstruosas, pero no eran en absoluto irracionales: las inspiraba una lógica implacable, la del control absoluto que tenía que mantener sobre todo su pequeño reino. Por el momento, su principal problema era que los amotinados todavía no constituían más que una muy débil minoría: apenas una sexta parte de la población de la isla. Para rectificar esta peligrosa desproporción, concibió una solución radical; simplemente había que reducir el número de supervivientes. Y a partir de este momento se aplicó a esta tarea con todo su ingenio. Invocando la falta de espacio y de recursos del Cementerio, Cornelisz organizó un traslado de población hacia los otros dos islotes, prometiendo a los deportados que disfrutarían allí de unas condiciones de vida mejores, cuando, en realidad, su plan era abandonarles para que muriesen de hambre y de sed."


EN LA PATAGONIA. AL FILO DE LA ESCALADA, de Cesar Pérez de Tudela

EN LA PATAGONIA. AL FILO DE LA ESCALADA, de Cesar Pérez de Tudela 

  "En el libro 'Patagonia, tierra de gigantes' publicado por Desnivel describo con más detalle mis sentimientos y las circunstancias de aquella tragedia. Lo escribí en honor de Fernando Martínez Pérez 35 años después de su muerte. En el verti todos mis recuerdos, buscando en mi conciencia vestigios no desvelados, ayudado por la metodología fenomenológica que me permitió saber lo que verdaderamente sentía y pensaba mientras Fernando moría y las avalanchas caían sobre nosotros, penetrando en ese misterio que somos para nosotros mismos, en un recuerdo retrospectivo, sometido casi a la hipnosis que me generaba la vivencia"

sábado, 18 de marzo de 2017

GDANSK. LA SANGRE Y EL ÁMBAR, de David Torres

GDANSK. LA SANGRE Y EL ÁMBAR, de David Torres 

    "La herencia germánica resuena a cada paso: la ciudad cayó bajo el control de la Orden Teutónica en 1308; en 1466 los polacos la recuperaron, aunque la perdieron en 1793, después de la Segunda Partición, en que pasó al dominio prusiano. En Versalles, Polonia tuvo que conformarse con que rebautizaran su salida natural al mar con el nombre de Danzig, ciudad que se convirtió en una ciudad libre bajo el gobierno de la Sociedad de Naciones. Finalmente, el corredor polaco fue la excusa que buscó y obtuvo Hitler para la invasión de Polonia. Es difícil de creer, mientras pisamos estas calles charoladas por la lluvia, que estemos en una ciudad del fin del mundo: aquí, al borde del Báltico, empezó la mayor catástrofe que la humanidad ha conocido y después se abrió la primera grieta en el sistema soviético. Durante el siglo XX, en Gdańsk, el mundo tal y como lo conocíamos terminó dos veces."


La destruccion de la II Guerra mundial y la reconstrucción actual del centro del Gdansk

viernes, 17 de marzo de 2017

BORN TO RUN, de Bruce Springsteen

BORN TO RUN, de Bruce Springsteen 

    "Con Pinochet todavía en el poder, tocamos en la frontera argentina con Chile, en la ciudad de Mendoza. Cuando nos acercábamos al lugar del concierto, las «madres de los desaparecidos», cuyos seres queridos habían sido arrebatados de sus casas y de las calles en los años de la dictadura de Pinochet, esperaban junto a la carretera con carteles que mostraban fotos de sus seres queridos desaparecidos. Los rostros de esas mujeres mostraban las huellas de unas terribles experiencias de las que los estadounidenses simplemente no teníamos ni idea, ni posibilidad de comprenderlas, y que eran la prueba de la inquebrantable voluntad humana, el deseo y la primaria necesidad de justicia.
La gira de Amnistía Internacional me hizo sentir agradecido por haber nacido en Estados Unidos, en un pueblo pequeño, reprimido, reaccionario, un pueblo cochambroso con una sola boca de incendios pero un pueblo que amaba y donde, a pesar de la presión social de los ignorantes y los intolerantes, podías andar y hablar libremente sin temer por tu vida y tus piernas (mayormente)."

VOLAR EN CÍRCULOS, de John Le Carre

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JOHN LE CARRE Y GRAHAM GREENE. VOLAR EN CÍRCULOS, de John Le Carre 

    "Pero el más impresionante de los desertores literarios del MI6 es sin duda Graham Greene, aunque dudo que supiera lo cerca que estuvo de seguir las huellas de Mackenzie hacia los tribunales del Old Bailey. Uno de mis recuerdos más preciados de finales de los años cincuenta es un café que tomé con el abogado del MI5, en la excelente cantina de los servicios de seguridad. Era un tipo de aspecto bonachón, aficionado a fumar en pipa, que parecía más un abogado de familia que un burócrata, pero aquella mañana estaba profundamente afligido. Había llegado a su mesa un ejemplar de Nuestro hombre en La Habana, antes de su publicación, y ya iba por la mitad. Cuando le dije que envidiaba su suerte, soltó un suspiro y negó con la cabeza.
—A ese tipo, Greene —replicó—, habrá que llevarlo a juicio.
Utilizando la información adquirida como oficial del MI6 en tiempos de guerra, había relatado con precisión las relaciones entre un jefe de oficina local en una embajada británica y un agente de campo.
—Y el libro es bueno —se quejó—. Es condenadamente bueno. Ahí está el problema.
A partir de entonces, examiné todos los periódicos en busca de la noticia del arresto de Greene, pero no la encontré. Quizá los barones del MI5 decidieron, después de todo, que era mejor reír que llorar. Veinte años más tarde, Greene les pagó su acto de clemencia con El factor humano, que los retrataba no solamente como idiotas, sino como asesinos. Pero el MI6 le había hecho una advertencia. En el prólogo de El factor humano, Greene se toma el trabajo de asegurarnos que no ha infringido la Ley de Secretos Oficiales. Si buscáis un ejemplar de las primeras ediciones de Nuestro hombre en La Habana, veréis una declaración similar.
Aun así, la historia enseña que nuestros pecados se olvidan con el tiempo. Mackenzie acabó sus días con un título de caballero, y Greene, con la Orden del Mérito.
—En una de sus novelas, señor —me dice con total seriedad un periodista estadounidense—, uno de sus protagonistas afirma que jamás se habría convertido en traidor si hubiera sabido escribir. ¿Podría decirme en qué se habría convertido usted si no hubiera sabido escribir?
Mientras pienso una respuesta poco comprometida a esa peligrosa pregunta, me planteo si nuestros servicios secretos deberían estar agradecidos, después de todo, a sus desertores literarios. En comparación con el jaleo que habríamos podido montar por otros medios, escribir ha sido tan inofensivo como jugar con bloques de construcción. ¿Cuántos de nuestros atormentados espías habrían preferido que Edward Snowden escribiera una novela?"
G Greene/L le Carre

jueves, 16 de marzo de 2017

REFLEXIONES. AL FILO DE LA ESCALADA, de Cesar Pérez de Tudela

REFLEXIONES. AL FILO DE LA ESCALADA, de Cesar Pérez de Tudela 

    "Las actividades de montaña provocan hondos y prolongados sufrimientos en aquellos que la realizan. Pero suponen una contribución para lograr la redención de nuestra natural poquedad. Es esta una curiosa purificación: yo después de pasar más de 50 años en los precipicios alpinos buscando las razones para estas actividades tan irracionales, es ahora cuando creo haberlas encontrado. En mi caso, hace ya mucho tiempo que no responden a batir las marcas deportivas: no me interesan los records ni los logros con reconocimiento social. Yo busco vivencias, enriquecerme con experiencias. Creo que soy más cuanto más he vivido: fundamentalmente lo que me ha pasado y lo que he superado. Supone la trascendencia.  Yo creo sinceramente que esto es así en muchos casos, pero casi nadie estudia ese tema apasionante. Hay que recurrir al Idealismo Alemán, a Kant, a Hegel, a Nietzsche, a Heidegger. Para mí el tema resulta tan interesante que lo trato en mi libro ¿Era necesario morir? que público Desnivel en 2015"
Cho La, Khumbu, Nepal

VOLAR EN CÍRCULOS, de John Le Carre

VOLAR EN CIRCULOS, de John Le Carre

    "Las personas que están en el epicentro de los acontecimientos, en mi limitada experiencia, no saben muy bien lo que pasa a su alrededor. El hecho mismo de estar en el epicentro dificulta mucho las cosas. Hizo falta que un visitante norteamericano fuera a Moscú para preguntarle a Primakov (Ministro de Asuntos Exteriores y Presidente del Gobierno de Rusia)  con qué personaje de mis novelas se identificaba.
—¡Con George Smiley, por supuesto!"

John le Carre en su casa

martes, 14 de marzo de 2017

PALESTINA. VOLAR EN CÍRCULOS, de John Le Carre

PALESTINA. VOLAR EN CÍRCULOS, de John Le Carre 

    "De los campamentos de refugiados, recuerdo los de Rashidiya y Nabatiye, verdaderas ciudades. El de Rashidiya es famoso por su equipo de fútbol. El campo es de tierra y lo han bombardeado tantas veces que no es posible programar partidos con anticipación. Varios de sus mejores futbolistas son mártires de la causa. Sus fotografías están expuestas entre las copas plateadas que ganaron. En Nabatiye, un viejo árabe en túnica blanca se fija en mis zapatos marrones ingleses y distingue un aire colonial en mi manera de andar.
—¿Usted es británico, señor?
—Soy británico.
—Lea esto.
Saca un documento del bolsillo. Es un certificado impreso en inglés y firmado por un funcionario británico del Mandato, que confirma al portador como legítimo propietario de una parcela con un bosquecillo de olivos en las afueras de Betania. Está fechado en 1938.
—El portador soy yo, señor. Ahora mírenos y vea en lo que nos hemos convertido"